Introducción

 A lo largo de la historia; la educación ha pasado por diferentes etapas que han facilitado su evolución. Hace algunas décadas, las actividades las diseñaba y ejecutaba el maestro, quien pretendía que el estudiante de manera individual, le demostrara sus aprendizajes, fundamentalmente conocimientos basados en la memoria. En los últimos años, esta situación ha cambiado, obligando a los maestros a enfrentar grandes desafíos por la rápida producción de nuevos conocimientos, la revalorización de las diversas culturas, el mayor empleo de los entornos virtuales y de las TIC, en un contexto en donde el individualismo y el espíritu competitivo aún perduran. De ahí, el valor de implantar en el proceso de enseñanza-aprendizaje, la cultura de cooperación que incentive la importancia y necesidad de trabajar juntos en interacción, a partir del apoyo, ayuda mutua, en un ambiente favorable, de respeto y construcción de conocimientos. (Medina Bustamante, 2021). 


El aprendizaje cooperativo, aunque no es algo novedoso, toma relevancia en el campo educativo, como una metodología activa en el que, el éxito del estudiante depende de que logre la meta establecida (Lobato, Guerra y Apodaca, 2015) respetando sus particularidades y ayudándolos a desarrollar sus potencialidades en interacción cooperativa con sus pares. Figura 1. 

Figura 1 
La adopción del aprendizaje colaborativo nos lleva a través del diseño y el desempeño a su valor real


Nota: La adopción del aprendizaje colaborativo nos lleva a través del diseño y el desempeño a su valor real Domingo Farnos. (2020) 

Conocedores de que el Aprendizaje colaborativo permite desarrollar en los estudiantes un proceso de autonomía en la adquisición de sus conocimientos, habilidades, destrezas, talentos y potencialidades es necesario estrategias didácticas en el empleo a diario en las clases virtuales y en qué medida estas forjan el aprendizaje colaborativo. Así mismo, la interacción con los compañeros es más dinámica y crítica se efectúa sin dejar de lado la empatía que es una herramienta sumamente importante dentro del PEA (Proceso-Enseñanza-Aprendizaje). Por lo cual se determina que, este estilo de aprendizaje basado en generar tácticas que involucren los esfuerzos y experiencia de cada estudiante en cooperación con su grupo de clases y trabajo, forjando como resultado que todos los participantes se afanen por un mutuo beneficio de aprendizaje (Mora Aristega, 2021). 

En el aprendizaje colaborativo predominan tres recapitulaciones, se observa en la Figura 2, las cuales son esenciales y primordiales que consienten las 3C: 

-Cooperación: Elemento imprescindible para apoyarse con la finalidad de construir conocimientos y desarrollar habilidades sociales para el trabajo en equipo en todo momento y especialmente en la educación generada en el periodo 2020 en el nivel educativo. 
-Compromiso: El cual debe ser: individual para elaborar eficientemente la actividad que se le ha asignado y grupal con el fin de ser avalista del cumplimiento de las tareas de los demás y por ende de la meta final propuesta. 
-Comunicación: Elemento indispensable para el intercambio de información, ideas, opiniones, ayuda, críticas, experiencias y la solución de problemas. 

Figura 2 
Las 3C del aprendizaje colaborativo